EL CASTIGO: VIVIR EN «UNA MANSIÓN».

Piscina, club de lectura, cine y ayuda económica: así vive el asesino de Laura Luelmo en prisión     Bernardo Montoya se encuentra en el módulo de Enfermería del...
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Piscina, club de lectura, cine y ayuda económica: así vive el asesino de Laura Luelmo en prisión

 
 

Bernardo Montoya se encuentra en el módulo de Enfermería del Centro Penitenciario de Huelva a la espera de juicio.

  Adrián Parrondo 23 Diciembre 2018 12:12 (hace 20 horas)

Bernardo Montoya, el asesino confeso de Laura Luelmo, ya se encuentra en prisión. Su ingreso se ha producido tras la reconstrucción del crimen y haber pedido disculpas a la familia de su víctima.

Los agentes que han participado en las pesquisas señalan que Montoya cuenta con un perfil especialmente frío y calculador. Como sucede con una persona que ha pasado más de media vida en la cárcel, cuenta con un conocimiento bastante amplio del Código Penal, lo que ha sido fundamental para negar algunos hechos como la agresión sexual, apuntar hacia un homicidio en lugar de un asesinato o negar su secuestro.

Sin embargo, las pruebas obtenidas en el interior de su vivienda, así como la autopsia de Laura, confirman todos los hechos que Montoya ha negado reiteradamente. Por ello y, previsiblemente, el acusado se enfentará a la pena de prisión permanente revisable.

Mientras espera el juicio, Bernardo vive en el Centro Provincial de Huelva, en el régimen de prisión preventiva dentro del módulo de enfermería. Es uno de los más cotizados por los presos por sus buenas condiciones, que permtirán que se adapte a la rutina progresivamente. Además, los profesionales consideran que hay riesgo de suicidio, por lo que le han asignado un preso de confianza, un papel que él ya había ejercido en otras etapas.

Piscina climatizada, club de lectura, fútbol y ayudas económicas

Bernardo Montoya se encuentra en el módulo de Enfermería a la espera de juicio

 

«Bernardo Montoya se encuentra en el módulo de Enfermería a la espera de juicio»

El Centro Penitenciario de Huelva está enfocado íntegramente a la reinserción de los presos. Así se ha dirigido desde la época de Francisco Sanz, un director que se mantuvo en el cargo durante 14 años y que fue cesado en el año 2011 por recibir sobornos.

Poco antes de ese cese, concedió una entrevista con los lectores de Diario de Sevilla en la que explicaba con todo detalle la orientación del centro, las instalaciones que se habían construido durante los últimos años y el futuro que había previsto para la prisión.

Entre esas instalaciones destaca una fabulosa piscina climatizada de 800 metros cúbicos, que permite darse un chapuzón al margen de las inclemencias metereológicas. Cerrada durante los últimos años, el presidente Pedro Sánchez la ha reabierto recientemente, siguiendo la estela de otros 21 centros. Allí han tenido la oportunidad de remojarse algunos de los miembros más destacados de ETA, como Txapote, en mitad de la política de dispersión de los presos.

El año 2011, cuando la crisis azotaba duramente al país, esta circunstancia no se hizo notar especialmente en la cárcel de Huelva: «Las infraestructuras penitenciarias en nuestro país han mejorado enormemente […] el que pueda existir una piscina, aunque suene a paradoja, es también un elemento de actividad y terapia donde los internos desarrollan y hacen actividades, como socorrismo, que les valen en el futuro para desarrollar una nueva actividad«, relataba el entonces director del centro de Huelva.

El director de la prisión, Francisco Sanz, fue cesado tras recibir sobornos

 

«El director de la prisión, Francisco Sanz, fue cesado tras recibir sobornos»

Gracias a esas reformas, la prisión en la que se encuentra Montoya pudo desarrollar algunas propuestas, como un Club de Lectura: «Es una iniciativa enormemente interesante y que nuestros internos desarrollan con una amplitud de miras. Creo que es la mejor manera de desarrollar su libertad, donde los internos son capaces de exponer y desarrollar su expresividad«. La tarea será costosa en el caso de Montoya, dado su perfil de tipo psicopático.

Los años que Montoya pasará en prisión (en el caso poco probable de que lo haga durante el resto de su vida), podrá cotizar a la seguridad social, conseguir el paro y amasar cierta cantidad de dinero que le permita subsistir fuera de las rejas: «Si un interno ha estado trabajando en una actividad productiva cotizando a la Seguridad Social, una vez que sea puesto en libertad podrá solicitar la ayuda por desempleo«. Dentro de la cárcel, «dependiendo de la ayuda, también tiene derecho a las ayudas sanitarias. Creo que es un sistema conveniente y adecuado«, defendía Sanz.

 
 El entretenimiento y la creación de aficiones es una prioridad, y esto no excluye la joya de lo corona para muchos españoles: el fútbol: «Hemos sido campeones de España, en una final celebrada en Madrid, ganándole al Centro Penitenciario de Ocaña«, celebraba el jefe de la cárcel. Y destacaba: «Creo que es una buena noticia para nosotros, para el grupo de internos y las personas que han contribuido a esta actividad«.

Disfrutará de sesiones de cine y tendrá la oportunidad de abandonar sus adicciones

Bernardo Montoya tendrá oportunidad de abandonar su fuerte adicción a la heroína y la cocaína

 

«Bernardo Montoya tendrá oportunidad de abandonar su fuerte adicción a la heroína y la cocaína»

Bernardo Montoya sufre una grave adicción a sustancias como la heroína y la cocaína. Este punto fue fundamental para reducir su condena por robo con violencia en el año 1995, porque «tiene la conducta levemente alterada por su consumo de estupefacientes«, según recoge la sentencia. El juez, entonces, obvió su intención de agredir sexualmente a la víctima y apuñalar a su perro: solo se señaló el intento de robo.

En este caso no sabemos si se señalará este punto, pero Montoya tendrá la oportunidad de despedirse de estas sustancias. Para ello, contará con la colaboración de Proyecto Hombre, que se encarga de las terapias para que «los presos reconduzcan su vida y busquen un camino más conveniente«, señalaba el director.

Por otro lado, no sabemos si Montoya tiene especial predilección por el mundo del cine pero, si se da esa situación, podrá pasar el tiempo entre rejas con mayor comodidad: «El centro penitenciario de Huelva lleva muchísimos años colaborando con el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva«, reconocía el jefe de la prisión.

Las actividades en este sentido son amplias: «Los internos ven las películas del circuito del certamen, las votan y a la más valorada, se le hace entrega de un precioso recuerdo que se llama la Llave de la Libertad«. Con ello, refuerzan sus aficiones y ven una salida para su vida tras su salida de la prisión.

«Eliminamos el ambiente penitenciario destructivo con una decoración confortable»

Montoya enfrenta prisión permanente revisable por el asesinato de Laura Luelmo«Montoya enfrenta prisión permanente revisable por el asesinato de Laura Luelmo»

Las reformas ejecutadas en los primeros años de esta década también fueron encaminadas a favorecer la vida diaria de los presos: «Es un centro donde se cumple condena con dignidad. Hemos mejorado la decoración para hacerlo más confortable, lo que permite mejorar la reinserción y que los trabajadores nos sintamos satisfechos del deber cumplido«, señalaba el director.

Estas reformas, que según el director eran motivo de «reconocimiento«, eran fundamentales para «evitar un ambiente penitenciario destructivo», según reclamaba. Y reividicaba que dentro de sus muros había que crear un «espacio de convivencia, respeto y un clima social adecuado«.

Ahora, Bernardo Montoya tiene la oportunidad de disfrutar de todos estos servicios enfocados, según el exdirector, a organizar una nueva vida en la que delinquir pase a segundo planoSon las mismas condiciones que vive Ana Julia, la asesina confesa de Gabriel, que vive en el Centro Penitenciario de El Acebuche, en Almeria.

Mientras tanto, Montoya enfrenta la prisión permanente revisable. Si los técnicos le consideran rehabilitado, podría abandonar las instalaciones dentro de un período situado entre 25 y 35 años. Nunca antes. En el caso contrario, esa condena se irá ampliando por plazos y hay posibilidad de que su encierro se mantenga durante el resto de su vida.

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