UNA ESTRATEGIA QUE AL «DAESH» LE ESTÁ DANDO RESULTADOS.

Por qué el objetivo real de Daesh es crear odio hacia los musulmanes y están consiguiéndolo     El terrorismo islamista busca la marginación de los musulmanes en Occidente...
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Por qué el objetivo real de Daesh es crear odio hacia los musulmanes y están consiguiéndolo

 
 

El terrorismo islamista busca la marginación de los musulmanes en Occidente para generar el caldo de cultivo que sume adeptos a su causa.

 Adrián Parrondo 16 Marzo 2019 

El odio hacia la comunidad musulmana en Occidente lleva aumentando desde que Al-Qaeda atentó contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Desde entonces, los macroatentados de Madrid (2004) y Londres (2005) han sido auténticos revulsivos para una escalada de odio que ahora alcanza su cénit.

¿Cuál es el motivo de este repunte? La irrupción del grupo terrorista Daesh. El sucesor de la formación de Bin Laden, bajo el puño de hierro de Abu Bakr al-Baghdadi, ha tenido la habilidad de conectar con las nuevas generaciones con propaganda de gran calidad técnica y con capacidad de alcanzar grandes cotas de viralización.

Desde la conquista del terreno sirio e iraquí, el plan de sus antecesores ha cambiado: ya no hay interés en organizar grandes y complejas operaciones, sino de tamaño reducido pero continuadas en el tiempo. Ahora, las células cuentan con menor tamaño en el caso de que no hablemos de lobos solitarios autoinstruidos a través de Dabiq, la revista que Daesh edita en Internet.

Abu Bakr al-Baghdadi es el líder del Daesh«Abu Bakr al-Baghdadi es el líder del Daesh»

Este mantra de ataques continuados en el tiempo ha sido clave para un cambio de guion en Europa: el auge de la extrema derecha xenófoba. Los discursos que piden vetar a los musulmanes han calado con el auge de Marine le Pen en Francia, la gran capacidad de Alternativa por Alemania para centrar sus reivindicaciones en el centro del tablero político y, sobre todo, la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y Matteo Salvini en Italia.

Estos movimientos son el mejor síntoma de que parte de la población europea reacciona ante el terrorismo cargando contra la comunidad musulmana. Pero, ¿no estamos regalando la victoria a los salafistas con este auge de la islamofobia? ¿Algunos partidos como VOX están sirviendo en bandeja de plata las verdaderas reivindicaciones de estos grupos sin ser conscientes de ello?

El odio hacia los musulmanes como objetivo prioritario del Daesh

La corriente que maneja los hilos en el ámbito del terrorismo islámico tiene un nombre: salafismo. Esta ideología representa una secta extremista del islam que apuesta por derrocar a los acólitos del resto de religiones e imponer una visión especialmente rigorista de la religión.

Los seguidores de esta secta quieren extender su visión al resto del mundo, incluida Europa. Y, para ello, necesitan movilizar al máximo número de comunidades islámicas en todo Occidente, incluidas aquellas perfectamente integradas y con una visión más moderada.

El Daesh busca fomentar el odio hacia la comunidad musulmana para radicalizarla y sumar adeptos a su causa

 

«El Daesh busca fomentar el odio hacia la comunidad musulmana para radicalizarla y sumar adeptos a su causa»

El fin máximo de este grupo que ahora vamos a comentar suena completamente irracional: cada atentado busca fomentar el odio hacia los musulmanes dentro de las comunidades europeas. No podemos olvidar que estamos hablando de sectas completamente extremistas y que fueron completamente marginales hasta finales de la década de 1980.

Los motivos sobre este mantra los resumía en el año 2016 el académico francés Filles Kepel en su libro ‘El terror entre nosotros. Una historia de la yihad en Francia’. La idea pasa porque la marginación de las comunidades musulmanas generase el caldo de cultivo suficiente para sumar adeptos a las tesis salafistas. Y, en base a ello, ponía como ejemplo el gran aliciente que hubiera supuesto una hipotética victoria de Marine le Pen para sus propios intereses.

La idea pasa porque la marginación de las comunidades musulmanas generase el caldo de cultivo suficiente para sumar adeptos a las tesis salafistas

Siguiendo la estela, se alcanzaría una comunidad musulmana radicalizada y una población cristiana o judía llena de prejuicios, lo que derivaría en una polarización social de calado. Al final, dentro de la ideología de estos grupos, se conseguiría el objetivo de lo que denomina como ‘Generación Yihad’, que es «destruir Europa a través de una guerra civil y luego construir una sociedad islámica sobre sus cenizas«. Para ello se basan en falsas interpretaciones de las escrituras del Corán.

Además, estos grupos tienen la capacidad de elaborar un argumentario que resulta muy efectivo, sobre todo para generar adeptos capaces de involucrarse a fondo en la causa: «Predican una ruptura cultural con las sociedades occidentales a las que consideran no creyentes. Eso atrae a gente que ve esta oportunidad como una salida a su frustración social y se dedican o se adhieren a esta base ideológica emprendiendo un camino hacia la violencia«. Los terroristas de Barcelona y Cambrils son uno de los mejores ejemplos de esta máxima.

El manual elaborado por Mustafá Setmarian como guía

El terrorista hispano-sirio, Mustafá Setmarian, es uno de los principales ideólogos de la estrategia salafista

 

«El terrorista hispano-sirio, Mustafá Setmarian, es uno de los principales ideólogos de la estrategia salafista»

La guía a todos estos preceptos puede resumirse en las teorías impulsadas por uno de los responsables de introducir el salafismo en Europa. Porque el plan de Al Qaeda que ahora ejecuta con mayor precisión el Daesh queda formulado en el manual ‘Llamamiento a la resistencia islámica global’ publicado por el terrorista hispano-sirio Mustafá Setmarian, cerebro de los atentados de El Descanso y el 11-M, ambos en Madrid.

 
En ese escrito, Setmarian apelaba a «una estrategia de provocación«, que resumía en tres estadios: «Las escaramuzas, la guerra en los barrios musulmanes y la guerra general«. El fin último sería, según resumía, «desencadenar una guerra civil» en el Viejo Continente.

Los atentados contra el Charlie Hebdo, por ejemplo, son uno de los mayores ejemplos en este sentido, en el que los terroristas demostraron especial habilidad para ejecutar maniobras de combate por las calles de París.

Pero, sin duda, los escritos de Setmarian resumen a la perfección la retórica que ha llevado al Daesh a conquistar la primera fila prácticamente una década después: pequeños atentados, desórdenes con conatos de acciones bélicas y búsqueda del levantamiento de una comunidad musulmana completamente estigmatizada.

Los ejemplos de ‘éxito’ en Siria, Irak, el norte de África y las Primaveras Árabes

Las intenciones del Daesh en Europa cuentan con varios precedentes de éxito durante la última década: Siria, Irak y Libia. Los dos primeros países son el epicentro del denominado ‘califato’, donde el grupo terrorista ejecuta un campo de entrenamiento para sus activos, pone a prueba su modelo de sociedad y ejecuta una especie de genocidio contra los que considera ‘infieles’, especialmente a la comunidad yazidí y chií.

Por otro lado, Libia cuenta con un importante paralelismo con Damasco, puesto que ambos países son víctimas del fracaso de las Primaveras Árabes dentro de sus territorios. Precisamente, la era posterior a Gadafi ha dejado un estado tribal en el que las milicias extremistas controlan parte del territorio.

El Daesh ha conseguido éxito en un plan análogo al que buscaba imponer en Europa«El Daesh ha conseguido éxito en un plan análogo al que buscaba imponer en Europa»

A la postre, el Daesh cuenta con el aliciente de los fracasos de las Primaveras para extender el salafismo e imponer su propia visión del islam. No hay que olvidar que las tiranías de Damasco y Trípoli mantenían una versión de la religión moderada, sobre todo en el país de Oriente Próximo, donde las mujeres no podían (ni pueden aún en los terrenos oficialistas) acceder con el niqab a los centros universitarios.

Pero hay más. Si nos remitimos al único éxito de estas Primaveras Árabes, Túnez (el país más adelantado del entorno, a pesar de sus claras deficiencias en materia de derechos para las personas LGTBI), podemos comprobar cómo el discurso difundido a través de internet ha generado un efecto rebote. El país, el primero de la región que permite asociaciones de ateos, también representa la nacionalidad más abundante en los territorios del autodenominado ‘Califato’.

Todo ello, sin duda, sirve como ejemplo para que los grupos terroristas se extiendan a Europa y consigan generar una suerte de Primavera Árabe islámica con una comunidad musulmana radicalizada y con posibilidades, a su juicio, de imponer la sharia.

El temor de las comunidades musulmanas moderadas

El presidente de la Comisión Islámica de España, Riay Tatary Bakry, condenó enérgicamente los atentados de Barcelona y mostró su preocupación por un efecto rebote«El presidente de la Comisión Islámica de España, Riay Tatary Bakry, condenó enérgicamente los atentados de Barcelona y mostró su preocupación por un efecto rebote»

Las comunidades islámicas moderadas de Europa son conscientes de que cada atentado les perjudica. Los grandes movimientos xenófobos que se han extendido por Europa no habían llegado a España hasta la irrupción de VOX y muchos temieron lo peor tras el ataque del 17 de agosto de 2017 en Barcelona.

La respuesta ante aquella jornada fue ejemplar. Muchos saltaron el rezo para rezar por las víctimas en la jornada siguiente. La Comisión Islámica española salió con rapidez a condenar «enérgicamente» todo lo sucedido. Y mostraron su preocupación porque consideraban que «España es una isla» en el Viejo Continente.

Y no se equivocan: por el momento, a excepción de la barriada del Príncipe en Ceuta (con circunstancias geográficas y sociales muy específicas), no nos encontramos grandes bolsas de marginación y segregación de musulmanes.

En el mundo hay países de mayoría musulmana en los que predomina una visión moderadaEl 87% de los atentados de corte yihadista se produce, precisamente, en países de mayoría islámica. Pero, sin duda, fomentar el odio hacia esta comunidad, simplemente sirve para ceder la victoria en bandeja de plata a una secta que busca infundir la violencia y el odio por todo el mundo.

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