MALOS TIEMPOS SR. GUY MONTAG

MALOS TIEMPOS SR. GUY MONTAGCuantas veces hemos intentado describir lo evidente, pero resulta que poner palabras a lo que es obvio y evidente es muchas veces harto complicado. El...
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MALOS TIEMPOS SR. GUY MONTAG
Cuantas veces hemos intentado describir lo evidente, pero resulta que poner palabras a lo que es obvio y evidente es muchas veces harto complicado. El karaoke cíclico y paranoico al que nos están acostumbrando en occidente empieza a ser sombrío, triste y dramático. Junto a la corriente antieuropeísta hay que añadir la fracasología y la imperiofobia que nos invade, y por el otro lado los actos vandálicos de los antisistema contra las iglesias cristianas, el asalto a supermercados, el ataque y derribo a las estatuas colonialistas en el Reino Unido y todo ello en el
contexto maquiavélico que nos envuelve. Si a todo esto le añadimos el masoquismo buenista como solución progresista, el autoflagelamiento conservador y el pedir perdón por ser blanco, entonces apaguemos las luces y bajemos el telón, porque nuestra atmósfera está resultando más dañina que el gas ozono y el calenturiento carbono.

Que corren malos tiempos es una evidencia, y no solo porque el Covid-19 nos haya atacado con tanta virulencia. Pero no todo está perdido, al menos no, mientras las estatuas de Churchill sigan aferradas al suelo de Inglaterra y la bandera siga ondeando en lo alto del mástil. Si, han leído bien, los globalistas con Black Lives Matter a la cabeza en estos momentos, en conjunción con otros activistas: feministas, trasns, queers, abortistas, desintegradores de la familia tradicional, ese movimiento racista y supremacista negro, que nada tiene que ver con la lucha de los
derechos civiles, pretende erradicar de la historia todo vestigio de índole cultural e histórico, para ellos
blancos, conservadores, supremacistas tradicionales.
Corren malos tiempos para los miles de Guy Montag, defensores de la libertad, y no solo para la salud física, sino mental. No solo Churchill corre peligro en suelo británico, también las estatuas colonialistas, que hasta cierto punto podríamos discutir, sino porque los monumentos de Cristóbal Colon en los Estados Unidos han sido objeto de actos vandálicos. Con la frase “Colón era un genocida” en Bostón, derriban, decapitan y queman varias de sus efigies. Horas antes en un estado cercano a Virginia un grupo de exaltados y violentos manifestantes habían derribado incendiado y arrojado a un lago otra de las estatuas del navegante que estaba situada en la ciudad de
Richmond. Aun así no es lo único y más llamativo, pues, la cadena HBO ha tenido que retirar de su
catálogo por presiones de todo tipo la prestigiosa película “Lo que el viento se llevó”.
Todo comenzó con el asesinato de George Floyd, las protestas sucesivas y con un artículo publicado en
-Los Ángeles Times- con una columna exigiendo la desaparición de la novela de todas las estanterías y de su evacuación de cualquier plataforma digital. Como si de una novela hereje se tratara la autora Magareth Mitchell ha sido condenada y llevada a la hoguera por aquellos que solo saben hacer ruido con el odio, de ideologías acomplejadas y resentimiento incurable.
Pronto arderá a 451 grados Farenhetit, como manda la buena censura en estos casos. Estos embaucadores utilizan todos los medios de comunicación a su alcance para tratar de confundir a una masa que como borregos quieren dirigir a toda la humanidad al suicidio cultural e intelectual. La inmolación mental empieza a ser más habitual de lo que imaginamos, y es por eso que creo conveniente en el fragor de esta batalla ideológica en la que nos
encontramos, luchar para recuperar lo que estamos perdiendo. Habrá gente que tire la toalla, que esté
harta de ir y venir, que necesite un balón de oxígeno para seguir respirando, porque tanta verborrea
comunicadora empieza a saturar las líneas verticales de nuestros vasos comunicantes.
Que se iba a imaginar Margaret Michell que su libro iba a volver a dar que hablar en pleno siglo XXI, después de publicarse su novela en 1936. Cabe señalar que precisamente, Hattie McDaniel, en el papel de la sirvienta Mammy, se llevó el Óscar a la mejor actriz de reparto, convirtiéndose en el primer actor de raza negra en recibir el Premio de la Academia, perdón, digamos actriz, ya que posiblemente la otra parte de la agenda globalista, aquellas feministas fundamentalistas pudieran tacharme de machista, y arremeter contra mi persona. Para ponernos en contexto, algo que no saben hacer los de la caza de brujas, esta élite hitleriana, es acceder a las circunstancias y el contexto de la época. Un período narrado bajo las convenciones del momento en que se escribe la novela y se rueda la película. Estos vigías de la nueva moralidad parecen haberse formado en las madrazas iranís, dispuestos a la quema de la vieja cultura.
Parece orquestarse a nuestro alrededor esa nube vigía y orweliana del ministerio de la verdad, de la novela 1984.
La libertad de expresión se está viendo coartada por unos nuevos individuos que aunque no son nuevos en escena, ahora si tienen el poder para autoproclamar una nueva moralidad que les permita hurtar la responsabilidad que como individuos tenemos desde que nacemos. La imposición a una nueva esclavitud, férrea censura y la eliminación de la memoria histórica es lo que enarbola parte de la agenda globalista.
Corren malos tiempos señor Montag, pero “Un libro es un arma cargada en la casa de al lado … ¿Quién sabe cuál puede ser el objetivo del hombre que ha leído mucho?”

Señores como dijo hace poco el escritor Pérez Reverte:
“No podemos juzgar el pasado con los ojos del presente, es una barbaridad”
Arthur Charlan
Teólogo y escritor
14/06/202

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Editor del Diario THE TRADITIONAL POST y de la REVISTA IDENTIDAD, escritor, teólogo ensayista, runner y aventurero. Ganador de los premios Aelfwine 2016 de la Sociedad Tolkien Española con el ensayo " La resiliencia en la vida y obra del escritor J.R.R.Tolkien." En Zaragoza. Actualmente estoy terminando un ensayo más amplio sobre Tolkien y la Resiliencia, basado en el premio que gane en Zaragoza, una novela de género fantástico, entre otros proyectos. Mi último poemario se publico en Figueres y Barcelona "El silencio de los espejos" anteriormente en Oxford " Sueños de Alejandría" libro que ocupa un lugar en la sección de poesía en español en la librería Blackwell donde se rodó la película "Los crímenes de Oxford" y en la biblioteca de Figueres. He vivido en New York, Dúblin, Escocia y viajado por cada uno de sus rincones. Casado hace 29 años, con dos hijos. Me encanta la magia de la música y cultura irlandesa. Y cada vez que puedo me escapo hacia la Isla Esmeralda para impregnarme y envolverme de su historia, música y sus gentes para seguir escribiendo, también un amante y apasionado de la cultura nipona. Figueres / Gerona Telf: 610.018.787 https://the-traditional-post.webnode.es/ Compartido con: Público

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